Cada sector tiene su propio patrón de impago: el plazo medio de pago en construcción, el riesgo de la carretera, la estacionalidad de la hostelería. CobroBot adapta el pack de reclamación (burofax, 40€ por factura e interés del 10,15%) al flujo de cada sector.
El sector de la construcción arrastra el mayor periodo medio de pago de España (96,5 días). El encarecimiento de materiales retrasa los pagos en cadena y las facturas de obra son elevadas, así que el interés de demora se acumula rápido.
El 35% de las empresas de transporte está en riesgo máximo o elevado de impago y el sector acumula sanciones por morosidad. El margen por flete es estrecho y un impago anula la rentabilidad del viaje.
La estacionalidad de la hostelería tensa la tesorería del sector y traslada el impago al proveedor. Las facturas mensuales recurrentes acumulan impago mes a mes y el proveedor depende de pocos clientes grandes.
El mayorista vende a plazos de 60–90 días a otros negocios: el terreno natural del impago. El 42% de los pagos comerciales se hace fuera de plazo y el 24% de las empresas sufrió impagos significativos.
Consultorías, diseño e IT cierran proyectos y facturan al entregar: el momento ideal para que el cliente discuta el alcance y retrase el pago. Sin requerimiento formal, los honorarios se diluyen en correos sin respuesta.
La industria manufacturera maneja pedidos grandes y plazos B2B largos. Una orden de carga impagada supone un capital considerable parado, y el interés de demora se acumula sobre un principal elevado.
La agricultura concentra autónomos y cooperativas con facturación por campaña: la estacionalidad del cobro coincide con el momento de mayor tensión de caja. Las cooperativas arrastran impagos al socio proveedor.
Las comunidades de vecinos sufren el impago de cuotas por parte de propietarios morosos. Una sola cuota impagada traslada la carga al resto de la comunidad y arrastrar el requerimiento debilita la posición de cobro.